BUSQUEMOS LO MEJOR PARA NUESTRO CABALLO.

Por: Jorge Cabrejos.

 

Con este artículo quisiera que comprendan que lo mejor para nosotros no siempre lo es para nuestro caballo y que con simples modificaciones podemos mejorar la vida de ellos.

Sabemos que hay diferentes actividades y que en la mayoría hay reglas a seguir, más cuando uno compite y debe presentar el caballo de tal o cual forma, pero también en estos casos podemos hacer pequeños cambios que ellos nos agradecerán y como siempre digo no hay nada más placentero que trabajar con un caballo feliz, que se encuentre bien, que conserve su estado lo más intacto posible, que si bien, nosotros vamos a montarlo, trabajarlo, enseñarle, si él está bien física y mentalmente nuestro trabajo será más fácil y será un trabajo en equipo que es lo que buscamos, trabajar con su colaboración.cabrejos

Cuando me refiero a las comodidades que le brindamos, creo que el propietario de un caballo siempre lo hace pensando que va a ser lo mejor para el equino, pero no siempre lo es.

- Box cerrados, con poca entrada de luz, cerrados para que no estén en contacto con otros caballos, encerrados 22 horas al día.

- Corte de bigotes, pelos de las orejas, cualquier exceso de pelo.

- Les ponemos herraduras, sin saber a veces si realmente son necesarias o no.

- Auto medicamos, con diferentes productos innecesariamente.

- Comidas, administradas pensando en nuestros horarios.

- Sobrealimentamos a nuestros caballos creyendo que gordos están bien.

- Lo dejamos atado a un palo, porque creemos que es la forma de "aflojar" su cuello y tiramos de su boca para "¿ablandarla?".

- Cuando el caballo tiene una reacción que no es la correcta, lo castigamos sin saber el motivo por el cual paso esto, si era necesario o no retarlo.

- Cualquier mala actitud, siempre son los culpables y así muchas más por nombrar.

Tal vez estos ejemplos son bastante extremos, pero a veces todos estos se dan en conjunto y es terrible para los caballos.

Vuelvo a aclarar que hay situaciones donde necesitamos caballos lindos, relucientes y vistosos, pero en estos casos la belleza está evaluada desde el punto de vista humano y no animal.

Ahora me gustaría explicar, por qué no está bien para los caballos hacer las cosas que antes mencioné.

Los caballos son animales salvajes por lo tanto necesitan estar en libertad, correr, jugar y, buscar comida por sus propios medios. Cuando los encerramos estamos privándolos de lo más preciado para ellos, la libertad, son animales grandes que necesitan correr, estirar su cuerpo, estar en compañía, estar al sol, al aire libre.

Imaginemos el mal que le producimos quitándole algo tan importante para ellos.

Nosotros los humanos tenemos la capacidad de razonar, pero si nos encierran nos volveremos locos. Imaginen los caballos que no pueden razonar y decir: "claro estoy encerrado porque creen que es lo mejor para mí, porque quieren que no tenga frío, etc.".

Entonces se vuelven neuróticos, se frustran, comienzan con vicios que después es difícil recuperar; algunos dejan de comer y sobre todo cada vez los perdemos más, cuanto peor esta su cabeza más difícil será su manejo o peor aún, perderá el interés por el trabajo.

Por eso si se puede, en lugar de armarle un box cerrado, busquen un corral abierto con reparo, donde pueda estar con compañía o al lado de otro caballo, al aire libre, los caballos son claustrofóbicos por naturaleza, algunos soportan y se acostumbran al encierro, pero es sumamente negativo para ellos estar encerrados.

Y si no tenemos esta posibilidad y nuestro caballo vive en un box, tratemos entonces de sacarlo varias veces al día, darle un paseo, poner una compañía en el box de al lado con el cual pueda olfatearse, mirarse. Esto ayuda mucho y produce grandes cambios positivos.

Hagamos un esfuerzo y construyamos un buen corral redondo que nos puede servir para trabajar y lo más importante para dar soltura unas horas al día o de noche a nuestros caballos que tenemos en el box eso les hace inmensamente bien.

En cuanto a la administración de la comida, me refiero que ellos en estado natural pueden pasar 16-18 horas al día buscando comida y alimentándose, la salud mental del caballo dependerá de las horas que pueda invertir masticando o haciendo algún trabajo.

Los caballos no esperan tener hambre para buscar comida, comen en cuanto tiene la oportunidad. ¿Y nosotros que hacemos? Les damos de comer dos veces al día, con suerte tres y grandes cantidades, ósea todo lo contrario a lo que el caballo necesita.

Por eso, si tienen la posibilidad y el tiempo, la misma comida que le dan en dos ocasiones, es preferible fraccionarla en varias veces al día, cuantas más comidas al día tenga es mejor, siempre respetando las cantidades.

Es preferible darle poco a poco y varias veces que todo junto, con esto mantenemos al caballo ocupado y contento y a la vez asimila mejor los alimentos.

Al igual que los comederos ubicados a una altura cómoda para nosotros, a la altura de su pecho, pero si pensamos que el caballo en estado natural come con la cabeza abajo porque entre otras cosas equilibra sus mandíbulas e ingiere mejor los alimentos, ¿por qué no poner los comederos en el suelo? Si el caballo tiende a manotear o romperlo se lo pondremos con la comida y se lo sacaremos al terminarla, no es tanto el trabajo que hay que hacer.

El corte de pelo de: las orejas, su cola, barbilla... ¡Estamos cometiendo un error tan grande!

Los bigotes, le indica a qué distancia esta su nariz de cualquier superficie, por ejemplo, los potros que todavía tienen aplastados los bigotes tienden a golpear sus narices contra las cosas.

Los pelos de las orejas protegen el tímpano del polvo y de los invasores. Los pelos que cubren la corona del casco y los que caen detrás del nudo son largos para que cuando llueva el agua o el sudor, escurra y caiga al suelo y no al vaso evitando que este se pudra.

Como verán cada pelo, cada parte del caballo, cumple una función y para algo está. Cortar su cola es terrible, es una de las pocas herramientas que tiene el caballo para espantar moscas, mosquitos etc., cortándosela le quitamos la posibilidad de ahuyentarlos.

La herradura, en mi opinión es necesaria en casos especiales y casos ya muy graves donde hay que hacer una corrección, ponerla sin necesidad, no es buena para ellos.

Siempre escucho "¿qué puedo darle a mi caballo?" Si el caballo está bien, ¿por qué darle algo? Por las dudas no es una respuesta.

Solo cuando el veterinario cree que es necesario será lo correcto. Son temas muy amplios que requieren mayor explicación, pero no quería dejar de nombrarlos.

Mi intención en este artículo no es criticar, es simplemente construir; es mostrar a las personas que les interesa, con qué poco logramos grandes cambios positivos.

El concepto de felicidad y belleza en los caballos es muy distinto a los que creemos.

Por eso si pienso en la felicidad de mi caballo y en su bienestar tengo que ver estos conceptos partiendo de lo que ellos son, animales salvajes, que les gusta revolcarse, mojarse, correr, que necesitan estar peludos en invierno para no tener frío, que necesitan su cola larga, sus bigotes, sus pelos en las orejas etc.

Para mi es más importante que el caballo no pierda su esencia a verlo lindo de exhibición.

Pero mucho más lindo es ver a un caballo revolcándose en la tierra y siendo caballo.

Si no vemos ese momento de gratitud del animal, no entenderían mi concepto.

Dejemos ser a los caballos lo que son ¡CABALLOS!

Aprendamos de ellos en su estado natural y entenderemos el porqué de su comportamiento.

Dejen de lado el querer imponerse ante ellos y busquen formar un binomio, basado en la confianza y compañerismo.

Nunca jamás, un caballo sometido va a tener los mismos aires que un caballo entregado y confiado que va atento a las órdenes de su jinete.

Si hay algo que no sale como queremos, estudiemos, investiguemos y busquemos diferentes formas que nos ayuden a relacionarnos con ellos de una mejor manera y dejemos de lado nuestros aires de que todo lo podemos. Hay veces que es mejor decir, no lo sé, no puedo culpar al otro, esto nos va a ayudar, a no solo ser mejores personas, sino también a ser más humildes, a trabajar de una manera distinta con los caballos, desde "el Corazón", viendo que le pasa al caballo y leyendo su mente, dejando de lados las estructuras y métodos que nos imponen, cuando uno trabaja con buena fe y tratando de entender al otro trabajar con una conexión especial y abierto a descubrir nuevas formas de trabajo.

En mi caso particular que tuve la suerte de conocer muchas formas de trabajo, cuando trabajé al lado del Sr. Felipe Thorndike, a él mi agradecimiento público. Tuve muchas oportunidades de aprender con distintos profesores, distintos caballos con muchos problemas y al comenzar pensaba bueno ¿cómo lo trabajo? ¿Qué método utilizo? Y la misma experiencia me enseño que la mejor forma de trabajar es cuando logro conectarme con el caballo y comienzo a conocerlo, veo sus reacciones, me anticipo a lo que va hacer, puedo leerlo, creo que cuando uno quiere domar/enseñar/educar lo mejor es si bien partimos de una base, un conocimiento previo de: ¿quiénes son?, ¿Que hacen?, ¿Por qué hacen tal o cual cosa?

Hay que dejar de lado las estructuras y las reglas y trabajar de acuerdo a lo que nuestros caballos nos están diciendo. Si bien siempre hay que saber qué hacer con los caballos, planificar y tener un trabajo en mente, es importante aprender a escucharlos, quizás a veces nos apuramos y pensamos que "tiene que hacer esto como sea", y no es así, ellos necesitan su tiempo de aprendizaje y acá es fundamental ser gradual, esto no quiere decir ir lento, quiere decir ir acorde a lo que el caballo puede dar ese día.

Has menos, para lograr más, si haciendo poco no logras algo de tu caballo, seguramente haciendo mucho lograrás mucho menos, el caballo tiene la necesidad de auto-protegerse en su mente, cuerpo y espíritu, si se están protegiendo con violencia de algo será por lo que estamos haciendo, lo que hemos hecho o lo que creen que le haremos.

El camino, la forma, el método lo decide uno y éste tendrá que ver con lo que cada uno quiera o pueda lograr con los caballos.

El caballo para algunos es un pasatiempo, para otros una afición, para otros un negocio, para otros un amigo. Sea lo que sea tratemos de darles una mejor vida, de la forma que podamos, pero sobre todo aprendamos de ellos que tienen mucho por enseñarnos.

"EL CABALLO NUNCA SE EQUIVOCA, NOSOTROS CON ELLOS SÍ".